A las 11 de la noche
Pedidos que se pierden
Entre doscientos chats, un “¿todavía hay?” se cuela sin respuesta y ahí se fue la venta.
Para reposterías y negocios de comida
Un asistente que toma los pedidos por ti las 24 horas: muestra el catálogo, arma la orden con tus precios, confirma la entrega y le avisa a tu cocina. Tú solo horneas.
Sin apps que instalar. Funciona en el WhatsApp que ya usas.
A las 11 de la noche
Entre doscientos chats, un “¿todavía hay?” se cuela sin respuesta y ahí se fue la venta.
Otra vez
“¿Cuánto vale?”, “¿hacen envíos?”, “¿para el sábado?”. Todo el día, la misma conversación.
En plena producción
Los pedidos viven en el chat, en un cuaderno y en la memoria de alguien. Uno se pasa por alto.
Lo dejamos listo con tu catálogo y tu marca. Tú no tocas nada técnico.
Tus productos, precios, sabores, tiempos de entrega y zonas. Con tu marca y tu forma de hablar.
El asistente contesta en el mismo número que ya das. Tu cliente ni nota el cambio.
Cada pedido llega confirmado, agendado y con el pago en camino. La cocina lo ve en su tablero.
Precios en pesos colombianos. Sin cláusula de permanencia: si no te sirve, lo cancelas.
Hasta 150 pedidos al mes
$250.000 /mes
+ $600.000 de instalación, una sola vez
Pedido adicional: $2.000 c/u, desde el 151
Reposterías que atienden por WhatsApp desde un solo celular.
Hasta 500 pedidos al mes
$500.000 /mes
+ $1.000.000 de instalación, una sola vez
Pedido adicional: $1.400 c/u, desde el 501
Negocios con domicilios, varios sabores y pedidos por encargo.
Hasta 1.200 pedidos al mes
$1.100.000 /mes
+ $1.500.000 de instalación, una sola vez
Pedido adicional: $1.200 c/u, desde el 1.201
Reposterías con producción diaria y equipo en cocina.
¿Y si te pasas de los pedidos incluidos? Está explicado abajo, completo y sin letra pequeña →
Vender más nunca debería dar susto a fin de mes. Así funcionan los pedidos por encima de tu plan, con los números a la vista.
Un pedido cuenta cuando te lo pagan. Eso es todo. No contamos mensajes, ni chats, ni contactos.
Y no hay dos cuentas. El número que se factura es el mismo que tú ves en tu pantalla de Reportes → Pedidos del periodo → Vendidos, cualquier día del mes. Si alguna vez no cuadra, la razón la ponemos nosotros.
| Plan | Incluidos | Cada uno te sale a | Adicional |
|---|---|---|---|
| Emprende | 150 | $1.667 | $2.000 |
| Crece | 500 | $1.000 | $1.400 |
| Pro | 1.200 | $917 | $1.200 |
El adicional siempre cuesta más que un pedido del plan de arriba, y es a propósito: nunca queremos que te convenga quedarte apretada en un plan que ya se te quedó chico. El adicional es un aviso, no un negocio.
Te avisamos al 80%
Cuando llevas el 80% de tus pedidos incluidos, te escribimos. Nunca te vas a enterar por la factura.
El primer mes que te pases es gratis
Un diciembre bueno, un Día de la Madre, un pedido de empresa. Ese mes no se cobra ni un adicional.
Si se repite, tú eliges
Pagar los adicionales de ese mes, o subir de plan. Te mostramos las dos cuentas hechas y decides tú.
Y hay un tope
Tu factura con adicionales nunca puede pasar el precio del plan siguiente. Si da más, te cobramos ese plan y te lo activamos completo: pagas lo mismo y te llevas más.
Dónde se cruza cada plan. En Emprende, a partir de 275 pedidos al mes ya sale igual pagar el plan Crece. En Crece, eso pasa a los 930. De ahí en adelante el tope hace su trabajo solo: pagas el plan de arriba, con todo lo que trae.
En Pro no hay plan encima. Si pasas de 1.200 pedidos al mes de forma sostenida, dejamos de vender por lista y armamos un plan a tu medida: a ese volumen un precio de catálogo ya no tiene sentido.
Las conversaciones no tienen costo por mensaje: ni las que compran, ni las que preguntan y no compran, ni los avisos de "tu pedido está en producción" o "ya está listo". Tampoco se cobran los cambios de catálogo, los precios que subas, ni los usuarios que le des a tu equipo.
Lo único que sí se cotiza aparte son las campañas de temporada a toda tu base de datos —Amor y Amistad, Día de la Madre, Navidad—, porque ahí el costo lo pone el tamaño de tu lista y no nuestro trabajo. Te pasamos el número antes de enviar nada.
No. Trabaja sobre el número que ya usas y que tus clientes conocen.
El primer mes no se cobra nada. Si vuelve a pasar, eliges entre pagar los adicionales de ese mes o subir de plan, y te mostramos las dos cuentas hechas. Y hay un tope: tu factura con adicionales nunca pasa el precio del plan siguiente, así que en el peor caso terminas pagando el plan de arriba y recibiéndolo completo.
No. Solo cuentan los pedidos que te pagaron. Alguien puede preguntar precios, horarios y zonas de entrega todas las veces que quiera sin sumar un peso. Lo mismo con los pedidos cancelados y con los confirmados que nunca se pagaron: no cuentan.
En tu pantalla de Reportes, en "Pedidos del periodo". El número que dice Vendidos es exactamente el que se factura: no hay una cuenta tuya y otra nuestra. Además te escribimos cuando llegas al 80%.
No toca los precios ni las cuentas: los totales los calcula el sistema con tu lista, no la inteligencia artificial. Si no entiende algo, vuelve a preguntar o te pasa la conversación. Lo peor que puede pasar es que te pase un chat de más; nunca que le cobre mal a un cliente.
El asistente responde lo común y, cuando algo se sale del catálogo, te lo pasa a ti o a tu equipo para cerrarlo personalmente. Mientras hay una persona atendiendo, el asistente se queda callado.
Se abre un caso con número y con un tiempo de respuesta que tú defines, se le dice al cliente en cuánto le escribe alguien, y la conversación pasa a una persona. El caso solo se cierra escribiendo cómo se resolvió, para que sepas qué arreglar en la cocina.
Para nada. Lo dejamos funcionando con tu menú y tu marca. Tú solo recibes los pedidos ordenados.
Sí. Cada persona de tu cocina entra con su propio usuario y ve el tablero de pedidos, sin acceso a pagos ni a la configuración.